Color · Diciembre 2025
Los colores que se llevan: azul profundo y mármol con vetas color arcilla
Azul profundo en los muebles, mármol con vetas cálidas en la encimera: repasamos la combinación de color que más estamos proyectando este año.
Color · Diciembre 2025
Azul profundo en los muebles, mármol con vetas cálidas en la encimera: repasamos la combinación de color que más estamos proyectando este año.

Durante años, la cocina blanca ha sido la opción segura por excelencia. Sigue siéndolo, y seguirá funcionando siempre. Pero 2026 confirma una combinación que veníamos observando desde hace un par de temporadas y que este año se ha consolidado en la mayoría de los proyectos que presentamos: azul profundo en el mueble, combinado con una encimera de mármol o porcelánico con vetas cálidas, en tonos arcilla o terracota suave.
El azul profundo —no el azul marino frío, sino un azul con algo de gris y algo de verde en su composición— tiene una cualidad poco habitual en el color aplicado a mobiliario: transmite calma sin caer en la neutralidad del blanco o el gris. Es un color con carácter, pero lo suficientemente sobrio como para no cansar con el tiempo, algo fundamental en una decisión que va a acompañar la casa durante muchos años. Frente a él, una encimera con vetas cálidas actúa de contrapeso: rompe la frialdad que el azul podría transmitir en solitario y aporta la calidez que necesita cualquier cocina para sentirse habitada y no solo diseñada.
En los proyectos que estamos ejecutando, el azul profundo suele reservarse para los muebles bajos y la isla, mientras que los muebles altos —si los hay— se mantienen en un blanco cálido o en el mismo tono de la encimera, para no sobrecargar visualmente el espacio. La grifería y los herrajes funcionan mejor en latón cepillado o negro mate: el dorado brillante compite con el azul en vez de complementarlo, mientras que el latón cepillado o el negro aportan el contraste necesario sin robar protagonismo.
Lo que hace que esta paleta funcione a largo plazo, más allá de la moda del momento, es que ambos elementos —el azul profundo y el mármol con vetas cálidas— son materiales y colores que ya eran habituales hace treinta años y lo seguirán siendo dentro de otros treinta. No es una apuesta arriesgada: es una combinación clásica que este año, simplemente, ha vuelto a estar en el centro de la conversación.