Exposición · Proyectada





Aura nace de una estética luminosa y serena, donde el blanco se convierte en el hilo conductor de un espacio concebido para combinar orden, funcionalidad y amplitud.
Su gran protagonista es el fregadero porcelánico blanco de inspiración americana, de dimensiones generosas y presencia escultórica. Un elemento tradicional reinterpretado desde una estética contemporánea que aporta personalidad a la zona de trabajo.
Pero es en el interior donde esta cocina revela algunos de sus detalles más interesantes...
En el encuentro entre los dos frentes, donde normalmente aparece un espacio difícil de aprovechar, hemos incorporado un cajón extraíble en el punto ciego de la esquina. Una solución que transforma un espacio habitualmente perdido en capacidad de almacenamiento accesible y funcional.
La isla central completa la composición como un espacio abierto y versátil. Su configuración permite disponer de una amplia capacidad de almacenaje, al tiempo que mantiene la sensación de ligereza y continuidad visual que define el proyecto.
Cada elemento está pensado para que la cocina funcione mejor sin que la funcionalidad tenga que hacerse evidente.
Porque el verdadero lujo no está en tener más elementos.
Está en aprovechar cada centímetro sin renunciar al diseño.
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